EN PELIGRO POR PROTEGER EL MEDIO AMBIENTE

 

La intención de proteger la biodiversidad de la montaña Las Granadillas, única fuente de agua que surte a los departamentos de Zacapa y Chiquimula, se ha convertido en una medida peligrosa, debido al ataque de los deforestadotes.

 

Importancia de la protección del lugar:

 

La montaña Las Granadillas es considerada por los ambientalistas un oasis dentro de un desierto.

 

Ø      La montaña Las Granadillas es un ramal de la Sierra del Merendón, ubicada en el oriente en el país.

 

Ø      Tiene un área aproximada de 740 kilómetros cuadrados.

 

Ø      Se eleva hasta los 1,700 metros sobre el nivel del mar.

 

Ø      Tiene 10 micro cuencas hacia cuatro sub cuencas, que son las de los ríos Grande, Carí, Guaranjá y Jocotán, que a su vez drenan hacia la cuenca del río Motagua.

 

Ø      Las micro cuencas de la montaña Las Granadillas, se encuentran altamente degradadas, ya que la cobertura forestal que las protegía ha sido eliminada en un 80%.

 

Ø      Estas son unas de las actividades que amenazan la biodiversidad del lugar:

 

1.     La tala indiscriminada de los bosques;

2.     El ahorcamiento de los árboles de pino para la extracción de ocote,

3.     Los incendios forestales y

4.     La cacería.

 

Ø      Estas acciones tienen como consecuencia que los caudales de los ríos que nacen en ese lugar disminuyan y, luego, tiendan a desaparecer.

 

Los ríos que bajan de la montaña Las Granadillas han disminuido su caudal en los últimos años, debido a la pérdida de cobertura forestal alrededor de esos nacimientos, en su mayoría en fincas privadas. 

 

La denuncia de esta situación en los medios de comunicación locales le ha costado serias amenazas a un pastor religioso, una asociación de vecinos y a dos periodistas en Zacapa.

 

El hostigamiento comenzó luego de que, el 10 de julio de este año, la Asociación para la Protección de la Montaña Las Granadillas –conformada por varias comunidades campesinas- junto con el pastor luterano José Pilar Alvarez y varios periodistas visitaran la parte más alta de la montaña, para constar el daño a los recursos naturales de la zona.

 

“La intención era observar la  biodiversidad del lugar y al mismo tiempo hacer conciencia de que la montaña se está acabando”, explica el pastor luterano.

 

Según los periodistas Juan Carlos Aquino y Nehemías Castro, se pudo evidenciar la tala de los bosques y, sobre todo, el descenso del caudal de los ríos que nacen en la parte más alta, como el Riachuelo, que abastece de agua a la cabecera departamental de Zacapa.

 

Al descender, se percataron de que un grupo de personas cargaba un camión con madera extraída de una finca privada, dentro de la cual nace el río Punilá, de lo que tomaron reporte.

 

Los acontecimientos del día y la visita a la montaña fueron presentados en el programa informativo “Personajes”, transmitido en el sistema de cable local, donde también dio declaraciones Alvarez.

 

“Luego del programa comencé a recibir llamadas de amenazas”, comenta el líder religioso, quien añade que le dijeron con vocabulario ofensivo que dejara de evidenciar los daños al bosque en los medios de comunicación.

 

Llamadas similares recibió Julio Cordón, miembro de la Asociación para la Protección de la Montaña Las Granadillas.  Desde esa fecha no han parado de intimidarlo.  Por otra parte, ambos periodistas aceptan que han sido objeto de amenazas vía telefónica, pero que prefieren no hablar del tema, debido a que sus vidas corren peligro.

 

Muchas personas saben quien es el que amenaza, pero nadie quiere señalarlo”, asegura Aquino.

 

Mientras tanto, el pastor luterano  y la Asociación que defiende la montaña son más claros en declarar que quien comenzó la intimidación fue el dueño de la finca, en la que se encuentra el nacimiento del río Punilá.

 

Alvarez declara que ya pusieron denuncias en el Ministerio Público y en la Procuraduría de los Derechos Humanos.

 

Finqueros que no aceptan la Ley

 

Las tierras dentro de la montaña Las Granadillas están divididas en 60% de fincas privadas. 20% de tierras  comunales y 20% de terrenos municipales, de acuerdo con el documento elaborado por el Colectivo Ecológico Madre Selva, titulado Diagnóstico comunitario de la naturaleza de la montaña Las Granadillas.

 

Los propietarios de las fincas se dedican principalmente a la agricultura, ganadería y extracción de maderas, según el informe.

 

Los finqueros que sacan maderas de sus terrenos lo hacen a través del Programa de Incentivos Forestales, promovido por el Instituto Nacional de Bosques, afirma Ronaldo Cárdenas del Colectivo Madre Selva.  Precisamente por integrar estos programas tienen que cumplir ciertas normas medioambientales.

 

“Ellos pueden hacer lo que quieran con sus tierras, pero lo que nosotros pedimos es que no corten los árboles alrededor de los nacimientos”, añade Julio Cordón, de la referida Asociación.

 

Las declaraciones de Cordón son respaldadas por lo establecido en la Ley de Protección y Mejoramiento del Medioambiente, que explica que toda área boscosa talada alrededor de los ríos y manantiales debe ser inmediatamente reforestada.

 

Los ecologistas recuerdan que la montaña es la única y principal fuente de agua de la región más árida de América Central, que incluye los departamentos de Zacapa y Chiquimula y que, de continuar con las tendencias actuales, “podría convertirse en el desierto más grande de la zona.

 

Reportaje de Juan Fernando Estrada

Prensa Libre

31 Agosto 2008